La audición es uno de nuestros sentidos más complejos y valiosos. No obstante, no le damos la importancia que tiene hasta que empezamos a notar que nos cuesta seguir una conversación en un restaurante o que necesitamos subir el volumen del televisor. En estas situaciones es normal preocuparse y preguntarse qué está ocurriendo exactamente.
La pérdida auditiva no es una condición única; se clasifica según la parte del sistema auditivo que esté afectada. En este nuevo post que te traemos desde Ces Centro Auditivo, en Vigo, te explicamos los tres tipos principales de pérdida de audición.
Pérdida de audición conductiva
Esta clase de pérdida ocurre cuando existe un obstáculo en el oído externo o medio que impide que el sonido llegue correctamente al oído interno. Es, en esencia, un problema de "transmisión".
Las causas más frecuentes suelen ser:
- Acumulación excesiva de cerumen.
- Presencia de líquido en el oído medio (común en procesos de otitis).
- Perforación del tímpano.
- Malformaciones en los huesecillos del oído.
La buena noticia es que la pérdida conductiva suele ser temporal y, en muchos casos, puede tratarse eficazmente mediante limpieza, medicación o intervenciones quirúrgicas sencillas.
Pérdida de audición neurosensorial
Es el tipo más habitual de pérdida auditiva permanente. Se produce cuando hay un daño en las delicadas células ciliadas del oído interno (cóclea) o en las vías nerviosas que transmiten el sonido al cerebro.
A diferencia de la conductiva, aquí el sonido llega al oído interno, pero este no es capaz de convertir las vibraciones en señales eléctricas claras. Las causas principales incluyen:
- El proceso natural de envejecimiento (presbiacusia).
- Exposición prolongada a ruidos fuertes.
- Factores genéticos o enfermedades virales.
Aunque este daño suele ser irreversible, la tecnología actual permite compensarlo de forma excelente mediante el uso de audífonos de última generación o implantes cocleares.
Pérdida de audición mixta
Como su nombre indica, la pérdida mixta es una combinación de las dos anteriores. Esto significa que existe un daño tanto en el oído externo o medio como en el oído interno o el nervio auditivo.
Un ejemplo común sería una persona que ya padece una pérdida neurosensorial debido a la edad y, además, presenta una infección de oído que genera una obstrucción conductiva. El tratamiento para estos casos requiere un enfoque combinado que aborde ambos componentes del problema.
Recupera el placer de escuchar
Identificar el tipo de pérdida auditiva es el primer paso crítico para encontrar la solución adecuada. En Ces Centro Auditivo contamos con tecnología de vanguardia para realizar un diagnóstico preciso y personalizado. Si sientes que tu audición ya no es la misma, no dejes pasar más el tiempo. Solicita hoy mismo tu revisión auditiva en Vigo y vuelve a conectar con los sonidos que más te gustan. ¡Te esperamos!